sábado, 21 de diciembre de 2013

ELECTRICIDAD: ENTÉRESE.






 Electricidad: entérese.








Si María Teresa Estevan Bolea fuera inglesa tendría una película y un vídeo sobre su vida. Esta aragonesa de 77 años, nacida en Huesca en el otoño de 1936, fue la primera mujer en el cuerpo de Ingenieros del Estado. Y no se quedó ahí. La lista de cargos que ha ocupado es interminable: primera directora general de Ambiente, diputada por Madrid por el Partido Popular (formó parte de la Comisión de Industria del Congreso), diputada en el Parlamento Europeo, miembro del Consejo Superior de Industria y Energía, consejera de la Comisión Nacional de la Energía, presidenta del Consejo de Seguridad nuclear... Actualmente, es decana del Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Madrid.

Precisamente, en la sede del Colegio recibió este viernes a Libre Mercado para hablar de un mercado eléctrico que conoce como la palma de su mano. Pocas personas hay en España con un conocimiento tan extenso sobre un tema del que tanto se habla y que esta semana ha ocupado todas las portadas.

Es una delicia entrar en su despacho y escuchar, en medio de tanto ruido, a una auténtica sabia. Alguien que domina por completo la materia de la que habla, tiene la perspectiva del tiempo y está motivado fundamentalmente por el amor a su país y a la materia a la que ha dedicado toda su vida. Estevan no se muerde la lengua: lanza dardos a la industria, al Gobierno, a la UE... Su objetivo no es quedar bien, sino hacer una radiografía de un sector fundamental, del que dependen millones de puestos de trabajo en este país.

Cuando acaba la charla, que dividiremos en dos partes a lo largo de este fin de semana, uno sale a la calle con una mezcla de esperanza (todavía hay en España personas realmente capaces, que ofrecen soluciones reales y un análisis claro) y tristeza (por lo lejos que están de los centros de decisión).

- ¿Qué ha pasado esta semana? ¿Está justificado el resultado de la subasta?
- Si nos atenemos a que la generación está liberalizada, es un mercado libre y son subastas que se vienen haciendo hace tiempo en Omel, pues el resultado es lógico. Lo que me sorprende es que al Ministerio de Industria le extrañe, porque es extraordinariamente normal. Mi opinión sobre la subasta de esta semana es que, en las condiciones de estos días, ha sido completamente correcta.

- Y el sistema de fijación de precios en general, ¿qué le parece?
- El sistema de subastas es un absoluto disparate. La culpa no la tiene Omel, la tienen los políticos que lo han definido. La subasta no.



- Además, al público le llega el mensaje de que estamos ante un "mercado" supuestamente libre, pero estamos ante un sector muy intervenido.
- Sí, el sector en España está tan excesivamente regulado e intervenido que de ninguna manera puede hablarse de liberalización. Por eso, para poder entender las cifras y los precios, hay que entender cuál es la estructura del sector y por qué está pasando esto.

- Más allá de las deficiencias del sistema, ¿cree que ha habido condiciones en los últimos meses que justifiquen la subida de precios?
- Hay varias centrales nucleares paradas y éstas generan barato. Además, había poca agua y tampoco ha habido mucho viento; aunque el viento influye muy poco, porque en España el viento sopla sobre todo por la noche, cuando hay poca demanda. Para explicar todo esto lo mejor es mirar los datos.

[En este punto, la decana recurre a las tablas que pueden verse a continuación. La primera muestra los precios unitarios de generación por tecnología en el año 2012. Incluye los servicios de ajuste y los pagos por capacidad. En la segunda tabla se muestran los ingresos totales del régimen especial (vía mercado + ingresos vía prima equivalente). El precio de la subasta depende mucho de qué tecnologías entran en cada momento al sistema. Por su parte, la prima a las renovables sale de restar, en cada tecnología, el ingreso que marca la segunda tabla al precio que se paga y que aparece en la primera].
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- Entonces, por lo que usted dice, lo que ha ocurrido esta semana es que una situación mala de partida, por un mercado muy intervenido, se ha agravado por circunstancias puntuales.
- Primero, ha habido frío y se ha incrementado la demanda. Esa demanda no se ha podido cubrir totalmente con tecnologías baratas, que son fundamentalmente la nuclear y la gran hidráulica. Hay tres centrales nucleares paradas por recarga. Por lo tanto, kilovatios (kW) a 47 euros hay muchos menos. Tienes que sustituirlos por kW de, por ejemplo, ciclo combinado que cuestan casi el doble. También ha habido pocas lluvias este otoño, con lo que ha habido poca producción hidroeléctrica.

Por otra parte, ha habido poco viento. El viento por la noche sirve de poco, pero tampoco ha habido de día. No es que el viento sea la más barata, pero es más barata que otras. Quizás han tenido que utilizar los residuos o las solares.
Estevan Bolea nos muestra las cifras del sector eléctrico.
- Sin embargo, explicarle todo esto al consumidor es complicado. Quizás podría entender una subida puntual, aunque fuera elevada, por causas meteorológicas. Pero llevamos muchos años de subidas de precios. No es algo puntual.
- En los últimos años se ha tratado el sector eléctrico como un sector financiero. Se han olvidado por completo los aspectos técnicos y de seguridad del suministro. Las políticas energéticas de todos los países del mundo se apoyan en tres principios conocidos: garantía del suministro, cuestiones económicas y medio ambiente. Aquí, equivocadamente, desde el año 2004, se ha pensado mucho en la

 famosa disposición de la UE 20-20-20 [consistente en reducir un 20% el consumo de energía primaria de la Unión Europea; reducir otro 20% las emisiones de gases de efecto invernadero; y elevar la contribución de las energías renovables al 20% del consumo]. Se han olvidado los aspectos económicos y la garantía del suministro.




- ¿Cuáles podrían ser las consecuencias?
- Podríamos estar poniendo en peligro el suministro.
- ¿Debemos preocuparnos?
- Las redes de transporte [las grandes conexiones] son excelentes, como hemos sido siempre una isla energética hemos tenido que invertir en ellas. Tenemos mejores redes de transporte que Francia, por ejemplo.

Pero así como tenemos una red mallada, potente y muy completa de transporte de alta tensión, tenemos una red de distribución en la que hay que invertir muchísimo. Ésta es la red que llega a las casas, de 66 kW para abajo. Son cientos de miles de kilómetros. Tú puedes tener autopistas y un coche fantástico. Pero si no tienes el camino que llegue a tu casa, de nada te sirven ni la autopista ni el coche, porque no puedes hacer los 30 kilómetros de tierra hasta tu casa. Pues lo mismo en electricidad. Y en distribución tenemos grandes fallos. Las redes están rematadamente mal. Pero mientras le den palos horrorosos a las eléctricas, no invertirán. Las compañías tienen millones de accionistas y ya tienen más de la mitad de su negocio fuera de España.

- Este problema viene de muy lejos, eso es cierto. Pero el Gobierno lleva ya dos años en Moncloa. ¿Cómo está actuando?
- Este Gobierno lleva dos años y no ha querido tomar decisiones que al final tendrá que tomar. Cuanto más tardemos, será peor. Estas indecisiones en no abordar las verdaderas soluciones no llevan a ninguna parte, porque al año que viene la situación es peor. Teníamos un sector eléctrico potentísimo. ¿Qué hacen ahora nuestras eléctricas? Pues se van fuera. El 65% de sus ingresos vienen de fuera. Al final vendrán otros de fuera a llevar esto mal y tendremos la electricidad de Venezuela, exagerando un poco.

- ¿El problema son las renovables?
- Las cifras de subvenciones a las renovables son insostenibles. El error al 100% ha sido el exceso de instalación de renovables, con tecnologías inmaduras.

- Pero al final, sea cual sea la causa, lo que el ciudadano ve es que la factura se dispara
- Hay una cosa que querría decir. A mí me preocupa mucho la tarifa de los hogares domésticos. Vamos a pagar el doble de lo que
Eso es grave. Pero mucho más grave es lo que está pasando con la industria. Con estos precios, no puede funcionar. Seguramente, estas medidas van a hacer que se pierdan muchos puestos de trabajo de empresas exportadoras. Mira por ejemplo, Ferroaleaciones: es una gran empresa que exporta el 95% de lo que produce y el 50% de sus costes es electricidad. En la fabricación de acero es el 25% del coste. En el cemento, el 25%. Han parado empresas y están despidiendo gente. ¿Nos podemos permitir el lujo de despedir a gente en la industria, un sector con 2,4 millones de empleos, el 83% indefinidos y bien pagados? ¿Sólo porque hay que sostener unas renovables insostenibles? Esto [cambiar el régimen de primas] debió hacerse hace dos años. Si no se hace ahora, se hará el año que viene y, si no, se hará al otro. No podemos estar 30 años con unas primas absurdas de 10.500 millones al año para una electricidad totalmente sostenible por el exceso de potencia que tenemos. El tema es muy serio, pero tiene soluciones.

- Además, estas soluciones las tendremos que tomar solos, porque la energía es uno de esos temas que se estudian siempre en clave nacional.
- La UE no tiene competencia en materia de energía, aunque tiene un interés loco por tenerla. Así que lo que hace es regular temas de energía y electricidad a través de los departamentos de Medio
 
Ambiente y Competencia. Curiosamente, los estados han entregado soberanía en política monetaria, circulación de personas o servicios, medio ambiente, política agraria, etc... pero no han cedido nada de nada en energía.
 
- En este escenario, ¿qué papel juega España?
- Nosotros no estamos comunicados con Europa. Somos una isla energética y tenemos un exceso de capacidad muy grande que nos encarece tremendamente el servicio. Esto es muy importante, porque lo que producimos lo tenemos que consumir aquí. Toda Europa menos España está conectada. Nosotros tenemos los Pirineos y tenemos a Francia, que no le apetece que le mandemos energía desde aquí, porque para eso vende la suya.
(D. Soriano/ld) 

ENTREVISTA- SEGUNDA PARTE.




Pocas personas conocen el sector eléctrico en España como María Teresa Estevan Bolea. A lo largo de las últimas décadas, la decana del Colegio de Ingenieros Industriales de Madrid ha visto pasar decenas de ministros, leyes, reformas... Unas estaban mejor encaminadas, otras eran una absoluta locura y la mayoría, simplemente, no abordaban los problemas de fondo del sistema.
No todo se ha hecho mal. España, un país con pocos recursos naturales, mantiene un buen sistema de transporte de energía. Tampoco se recuerdan fuertes problemas de suministros. Y algunas de nuestras grandes compañías compiten de igual a igual en los mercados internacionales.

Sin embargo, en los últimos años, todo parece estar complicándose. Los precios se disparan. Inversores, grandes y pequeños productores, políticos y organismos reguladores se echan unos a otros la culpa. Mientras, el consumidor observa perplejo. En esta situación, nadie mejor que Estevan Bolea para hacer un análisis de lo que se ha hecho mal y de cómo se podría (si es que se puede) dar la vuelta a esta situación. No será fácil en ningún caso, porque algunos errores han sido muy importantes.

- ¿Hasta qué punto es preocupante lo que ha ocurrido esta semana? ¿Es algo coyuntural o que afecta al conjunto del sistema?

- Todo el sistema eléctrico se tiene que reestructurar, es un disparate de la A a la Z. Por una parte, nos sobra una barbaridad de energía. En este sentido, tenemos un problema y es que ha bajado mucho la demanda por la crisis económica.

- Perdone que la interrumpa, porque esto que dice me sorprende, ¿producimos más electricidad de la que necesitamos?

- Hay un tema importantísimo, que me gustaría que reflejasen en su entrevista, porque es fundamental: la electricidad no se puede almacenar. Un año tiene 8.760 horas. Y la demanda de electricidad en base tiene que cubrir unas 6.000 horas. Ninguna de
las renovables garantiza el suministro. La eólica tiene una media de 1.800-2.200 horas, dependiendo de los parques y los años. La termosolar no te puede dar más de 2.000-2.300 horas, aparte de que es carísima. Y las fotovoltaicas, pues hablamos de 1.500-2.000 horas. Por lo tanto, no te cubren la demanda. Tienes que tener un soporte de otras energías, que es lo que realizan normalmente los ciclos combinados. De estos, la mayoría están operando unas 1.000 horas cuando se calculaba que estarían operativos unas 4.000 horas, bastante están parados.
- Entonces estamos ante el peor de los mundos posibles. Una cantidad teórica de producción muy elevada (lo que encarece el servicio), pero que no garantiza el suministro porque no se puede disponer de ella siempre que se quiera.

- Hay que tener en cuenta que no toda la capacidad es válida, porque no es gestionable [con este término se alude a la capacidad de garantizar el uso de una tecnología en un momento de necesidad]. De los 107.000 MW/h de capacidad teórica del sistema (ver cuadro) unos 50.000 MW/h no son gestionables.
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En España, necesitamos 6.000 horas. Esto te lo da la nuclear, te lo da el carbón aunque sea carísimo, te lo dan los ciclos combinados y te lo da la gran hidráulica (si tuviéramos agua). Luego tenemos las renovables, que sólo te garantizan entre 1.500 y 2.200 horas y, por lo tanto, necesitan el soporte de otras tecnologías.

En todo esto hay una tercera parte. Y es que Red Eléctrica de España (REE) tiene que gestionar las tecnologías. Porque puede haber un aerogenerador funcionando, pero en un momento dado se para el viento y necesitas que se ponga en marcha una central de ciclo combinado que sustituya a la eólica. De las renovables, sólo la biomasa es gestionable 8.760 horas, todo un año, si tienes los suficientes residuos (otra cosa es si sale cara o barata). Las demás renovables no son gestionables: porque si llueve o es de noche no hay sol, no tienes viento cuando quieras, la hidráulica puede no tener agua...

- Parece realmente complicado de gestionar un sistema así, dando entrada y salida a cada tecnología según va subiendo o bajando la demanda.

- Tú tienes que abastecer al mercado cuando éste te lo demanda. Por eso, la gestión del sistema es muy compleja. El corazón del sistema energético es la electricidad y el corazón del sistema eléctrico es la
operación del sistema, que lo lleva REE. Esta compañía es el transportista (propietario de la red de alta tensión) y el que opera el sistema, tarea extraordinariamente compleja y que lleva a cabo de forma sensacional.

- Cualquiera puede imaginar que a lo largo de un día debe haber picos y valles de demanda enormes. 

- Aquí tenemos la demanda de electricidad en España a lo largo de 24 horas [la decana nos muestra el siguiente gráfico]. La menor demanda se produce a las 4:00 de la madrugada. Luego comienza un pico por la mañana y la mayor demanda lo tienes entre las 20:00 y las 22:00 horas. Bueno, pues la eólica en España sopla por la noche, cuando no hay demanda. Y hay que recordar, de nuevo, que la electricidad no se puede almacenar.
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Tú tienes que cubrir esta demanda hora a hora, minuto a minuto. Y lo que más me preocupa es que estamos poniendo en riesgo la garantía de suministro. ¿Qué hacemos en el mundo de hoy sin suministro de electricidad? Nada. Sólo hay una cosa más importante, el agua. Pero el agua sin electricidad no te sirve de nada porque la tienes que bombear. Supón que te falla el suministro eléctrico sólo dos horas al año, un día a las 3 de la madrugada y que tienes un infarto en una familia que vive en un piso 12. ¿Qué haces sin ascensor? Estamos en una sociedad que depende por completo de la energía, de la electricidad sobre todo.

- ¿No tenemos ninguna forma de asegurar un mínimo suministro?

- La única forma de almacenar la electricidad es acumulando agua, en los embalses. En este sentido, España tiene 1.300 grandes presas y eso es maravilloso. En el momento, en que necesites que una central hidroeléctrica comience a producir, das la orden de que comience a turbinar y en el acto tienes electricidad. Con lo que tienes KW almacenados en forma de agua. Por cierto, aquí hay una cuestión muy curiosa: la gran hidráulica no la consideran renovable y la pequeña hidráulica, de menos de 10 MW, sí la consideran renovable. Es otra convención disparatada.

- Pues éste es un tema, el de la energía hidráulica, al que no se le hace mucho caso. Hablamos mucho de renovables, nuclear o carbón, pero casi nada de embalses.

- Durante años y años, a la gente se le ha dicho que las renovables eran unas energías estupendas y la gente lo encontraba maravilloso. Fíjate en Iberdrola, por ejemplo. Toda su publicidad en televisión es de molinos, no habla de las grandes presas. Es una compañía número 1 del mundo en tecnología de centrales hidroeléctricas. Tiene grandes proyectos en el extranjero. Y en vez de presumir de esas grandes centrales hidroeléctricas, presumen de aerogeneradores, que están muy bien, pero no sirven para suministrar la electricidad que necesitamos.
| Foto: D. Alonso Rincón
- ¿Nos ha cegado la obsesión con la renovables?
- Estamos cometiendo unos errores tremendos. La UE ha legislado en energía muy mal, a través de [los departamentos de] medio ambiente y de competencia. Y ningún país le ha hecho caso, pero nosotros sí, porque queríamos presumir de modernos. Además, las plantas fotovoltaicas que hemos montado son muy poco eficientes, son placas chinas de muy mala calidad. Ahí tienes las cifras de subvenciones del régimen especial [primas renovables]:
  • 6.521 millones de euros en 2009
  • 7.066 millones de euros en 2010
  • 6.984 millones de euros en 2011
  • 8.585 millones de euros en 2012
  • 10.500 millones de euros en 2013
Son unas cifras insostenibles.

- No sólo eso. Estos datos son los que explican el déficit de tarifa. Y el problema que tiene con éste el Gobierno español.

- La deuda está en manos del sector financiero. Supera los 30.000 millones de euros: 20.000 millones los tiene la banca española y
10.000 millones los fondos y bancos de otros países. No me dan ninguna pena. Han invertido muy mal. 

¿Cómo es posible que no tengan expertos en energía que les digan 'lo que usted está haciendo es un disparate'? ¿Tú te creerías si una empresa te dijera: 'Te vamos a pagar dos millones de euros al año, hagas lo que hagas'? Pues no lo creerías. Pues esto es lo que hemos hecho. Los inversores necesitan expertos que les asesoren. El sector eléctrico lo único que ha hecho es ingeniería financiera, ni siquiera finanzas, sólo ingeniería financiera. Todo ha sido falso.

- Sí, pero la legislación tampoco ha ayudado. Y los inversores, muchos de ellos extranjeros, quieren recuperar lo que se les prometió.

- Ha habido una legislación disparatada. Pero el Tribunal Supremo ya ha dicho que las leyes no son inamovibles, que se pueden parar instalaciones. Hay algo muy claro y quiero que lo reflejes en la entrevista: los inversores deben recuperar su inversión.

Pero el problema no es la inversión, sino la producción. Por ejemplo, durante la moratoria nuclear, se pararon las centrales de Valdecaballeros y Lemoniz; y durante quince años se les estuvo compensando la inversión. Ahora habría que parar durante siete u ocho años la mayor parte de las fotovoltaicas y termosolares. No aportan nada que no tengamos cubierto por mejores energías, más seguras y más fiables. Se paga la inversión en 15 años (como con la nuclear) y automáticamente se quitan 5.000 millones del recibo de la luz sin perjudicar a los inversores. Pero no podemos seguir teniendo 10.500 millones de euros de primas a las renovables cada año.



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